Levantarse e intentarlo de nuevo

1 octubre, 2011 No Comments by David

Lincoln no sólo aprendió de los reveses, sino que mostró una resiliencia casi inconcebible. Dave y Wendy Ulrich describen las fortalezas emocionales de Lincoln que le permitieron hacer frente a los grandes reveses e intentarlo una y otra vez:

Empatía: era capaz de ponerse en el lugar de los demás y valorar su puntos de vista.

Magnanimidad: no guardaba rencor a quienes estaban de desacuerdo con él.

Sentido del humor: se reía de sí mismo y contaba historias para que la gente se sintiera más cómoda.

Generosidad de espíritu: admitía en público sus errores y asumía la responsabilidad de los mismos.

Perspectiva: ponía las cosas en contexto, fijándose siempre en el todo en lugar de en las partes.

Equilibrio: era capaz de relajarse y disfrutar con sus amigos incluso en situaciones de estrés.

Autocontrol: controlaba las emociones que mostraba en público, para ello, solía escribirse cartas a sí mismo, que luego rompía.

Conciencia social: trabajaba sin descanso al servicio de los demás.

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